sábado, 20 de septiembre de 2008

Insana


¡Te encontré!
Ahora solo quiero que me ayudes a tocar el piano.
Presta antención, los roces más inocentes te dicen:
No duermas, no sueñes, no vivas.
Si tomas el control, volaremos sobre el mar.
Pero antes te advierto algo..

El d e l i r i o es total.

Mi voz no es más que una estruendosa nota viole(n)ta.

-Mentira, tenía insomnio-